Edipo duerme, al borde de un camino, hasta que despierta al escuchar la voz de una extraña presencia; un hombre, que, oculto bajo un casco de metal, comienza a hablarle acerca de un monstruo, una ciudad y una recompensa.

Edipo, desconfiado, rechaza la invitación del misterioso caballero, que no duda en seguir insistiendo hasta conseguir que Edipo se desvíe de su camino, se enfrente al monstruo y, convertido en rey, termine entrando en la ciudad de Tebas.

Teatro y Danza
Obra de Teatro
Edipo, a través de las llamas

Edipo duerme, al borde de un camino, hasta que despierta al escuchar la voz de una extraña presencia; un hombre, que, oculto bajo un casco de metal, comienza a hablarle acerca de un monstruo, una ciudad y una recompensa.

Edipo, desconfiado, rechaza la invitación del misterioso caballero, que no duda en seguir insistiendo hasta conseguir que Edipo se desvíe de su camino, se enfrente al monstruo y, convertido en rey, termine entrando en la ciudad de Tebas.

  • Teatro Auditorio de Cuenca
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Descripción

NOTA DEL AUTOR
Siempre se ha dicho que el mito de Edipo es lo contrario a una historia exitosa del yo; que es el descubrimiento de que el saber conduce al fracaso; pero ¿y si no fuese así y lo que intenta decirnos el mito de Edipo es que quedarse solo y ciego es el mayor de los éxitos posibles?
Los indios mayas tenían un juego en el que los perdedores le cortaban la cabeza al capitán del equipo ganador. Sí, mucho antes de que apareciera la figura de Jesucristo, hubo un tiempo en el que perder la vida era ganarla, y el hecho de perder esa vida te convertía en un héroe. Posiblemente sea por esto que, cada vez, se dan menos ejemplos
heroicos a nuestro alrededor, porque el hombre de antes, el mitológico, se sacrificaba a favor del mundo, mientras que el hombre de ahora, el contemporáneo, a lo que aspira es a que sea el mundo el que se sacrifique por él. El individuo antes que el planeta.

Una encuesta realizada, recientemente, en varios institutos, ha revelado que, tras la pregunta “¿Qué te gustaría ser de mayor?”, la mayoría de los estudiantes ha respondido “Famoso”. Cada vez más ególatras e individualistas, todos queremos ser populares y conocidos, pero ¿por haber cometido qué hazaña? ¿Por salvar millones de vidas, descubriendo la penicilina, como Alexander Fleming; por acortar la duración de la Segunda Guerra Mundial, inventado internet, como Alan Turing; o por conseguir tres mil seguidores de Instagram en tan sólo diez minutos? ¿Cuál es la proeza hoy en día: alcanzar la mayor popularidad posible mediante el menor esfuerzo o llevar a término, y con tenacidad, una empresa tras largo tiempo y numerosas dificultades?
Paco Bezerra

NOTA DEL DIRECTOR
Jesús de Nazaret marchó al desierto, durante cuarenta días, y, a su regreso, volvió con un mensaje que transformaría al mundo. Buda, en silencio, se sentó debajo de un árbol hasta que recibió una enseñanza, con la que iluminó al continente asiático. Moisés subió hasta una montaña, se encontró con Dios en la cima, y, al bajar, fundó una nueva sociedad ayudado de las tablas de la ley. Sí, para que alguien sea considerado un héroe ha de crear algo nuevo y próspero, pero, para hacer una cosa así, antes, ha de sacrificar una parte muy importante de sí mismo. Y es por
este sacrificio que el héroe lo que tendría que despertarnos es compasión. Porque, en contra de su beneficio, decide sacrificar sus propias necesidades por el bien de una comunidad. La verdad siempre por encima del engaño y la mentira, aunque esa verdad te termine perjudicando. Pero, ¿quién es el valiente que, hoy, se atrevería a seguir luchando porque se sepa la verdad, aunque esa verdad le perjudique? ¿Quién es el valiente que, hoy, se atrevería a sacrificar sus privilegios por el bien de los demás? ¿Quién es el valiente que, hoy, se atrevería a ser Edipo?
Luis Luque

Información

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Fechas y horarios
Precios
Público recomendado A partir de 12 años
Duración 95 minutos